Aprendamos a manejar el estrés
Evitar el estrés en estos días es, ciertamente, complejo debido a una serie de situaciones que estamos viviendo en el día a día, por este motivo es necesario tener en consideración que el manejo del estrés debe comenzar con una valoración sincera de cómo uno reacciona frente a las situaciones que nos provocan estrés y de qué manera podemos afrontarla y sobrellevar de mejor manera.
Para conocer sobre este tema conversamos con la Psicóloga del CAPS de Valparaíso, María Fernanda Campodónico.
¿Qué se entiende por estrés y cuándo se puede volver enfermedad?
El concepto de estrés se entiende como el proceso natural a través del cual el organismo se adapta a las exigencias, tensiones e influencias del ambiente. Es decir, es una reacción adaptativa o una función natural del cuerpo para sobrevivir frente al peligro. El estrés se vuelve una enfermedad cuando hay una activación permanente de nuestro cerebro al peligro, es decir la persona vive tensa todo el tiempo, pensando que algo malo sucederá.
¿Quiénes son más proclives a tener estrés?
Las personas que son más proclives a estresarse al punto de enfermar, son las personas con menos recursos para enfrentar una amenaza dado su corta edad (por ejemplo, los bebés o los niños en etapa preescolar). Además, hay que considerar a aquellas personas con rasgos ansiosos de personalidad, estructuradas, con alta necesidad de control, búsqueda del éxito y con un gran nivel de auto exigencia.
¿Frente a que situaciones es más común el estrés?
El estrés es experimentado según mi manera de enfrentar las dificultades en general, es decir, cómo yo interpreto aquello que me está sucediendo y que es un problema para mí. Hacer como que no está pasando nada, aplazar los problemas, agobiarme antes de haber planteado soluciones, pensar enseguida que es demasiado para mí, depositar la responsabilidad en los demás y no pedir ayuda son algunas de las estrategias que posiblemente potencien el estrés.
¿En qué consiste el tratamiento del estrés?
Consiste en atenciones por médico correspondiente a la rama de la salud mental y a atenciones de psicólogo/a. Solo los cuadros agudos de estrés requieren tratamiento farmacológico (uso de medicamentos), especialmente cuando hay síntomas físicos como dolor de estómago recurrente, dolores intensos de cabeza, cambios en el apetito o insomnio, entre otros.
¿Cómo podemos evaluar si sufrimos de estrés?
A continuación, se presentan algunas reacciones comunes pero poco saludables ante el estrés.
¿Alguno de ellos describe tus reacciones?
Si no estás seguro, considera llevar un registro durante aproximadamente una semana, para controlar tus reacciones a situaciones estresantes. (Fuente: Clínica Mayo)
- Dolor: Puedes apretar inconscientemente las mandíbulas o los puños o desarrollar tensión muscular, especialmente en el cuello y los hombros, lo cual puede derivar en un dolor físico inexplicable. El estrés también puede causar una variedad de otras dolencias de salud, incluso malestar estomacal, falta de aire, dolor de espalda, dolor de cabeza e insomnio.
- Comer en exceso. El estrés puede desencadenar que comas incluso cuando no tienes hambre o que te saltes el ejercicio. Por el contrario, puedes comer menos y perder peso cuando estás con más estrés.
- Ira. El estrés puede dejarte con mal genio. Cuando estás bajo presión, puedes encontrarte discutiendo con tus compañeros de trabajo, amigos o seres queridos (a veces con poca provocación o sobre cosas que no tienen nada que ver con tu situación estresante).
- Llanto. El estrés puede desencadenar el llanto, a veces aparentemente sin previo aviso. Las pequeñas cosas que no están relacionadas con tu estrés pueden hacer que te hagan llorar. También puedes sentirte solo o aislado.
- Depresión. Algunas veces el estrés puede ser demasiado. Podrías evitar el problema, llamar al trabajo para decir que estás enfermo, sentirte desesperado o simplemente darte por vencido. El estrés crónico puede ser un factor en el desarrollo de la depresión o los trastornos de ansiedad.
- Negatividad. Cuando no te las arreglas bien con el estrés, automáticamente puedes esperar lo peor o magnificar los aspectos negativos de cualquier situación indeseable.
- Tabaquismo. Incluso si dejaste de fumar hace mucho, un cigarrillo puede parecer una manera fácil de relajarte cuando estás bajo presión. De hecho, el estrés es una causa principal de tener una recaída en el hábito de fumar. También es posible que recurras al alcohol o a las drogas para adormecer los efectos del estrés.
Algunas técnicas para controlar el estrés (Fuente: Clínica Mayo)

Finalmente la Psicóloga del CAPS de Valparaíso, María Fernanda Campodónico señaló que en la situación de pandemia es importante tener instancias en los hogares donde se incentive el hablar de cómo nos sentimos y de cómo podemos ayudarnos a reducir el impacto del confinamiento para la salud mental. Por lo general, el estrés no mejora por sí solo. Es posible que tengas que trabajar activamente para controlar el estrés en tu vida para que no te controle.

Psicóloga María Fernanda Campodónico.
Centro de Atención Primaria de Salud de Valparaíso
