El Cáncer Colorrectal se puede prevenir, lo importante es la prevención temprana

El Cáncer Colorrectal se ha transformado en una de las principales causas de muerte por cáncer en Chile, una realidad que preocupa a los especialistas, pero que también abre una oportunidad clave: la detección precoz puede salvar vidas.

Para conocer más sobre esta enfermedad, sus factores de riesgo, las formas de prevención y los tratamientos disponibles, conversamos con el CF SN Sebastián King, Coloproctólogo, quien nos refuerza la importancia del diagnóstico temprano y de los hábitos saludables.

¿Qué es el Cáncer Colorrectal y por qué es tan relevante conversar sobre este tema?

En términos muy generales los tumores pueden afectar cualquier órgano y son células que crecen sin control por lo que forman una masa o una “pelota” en un sitio donde no debería estar. Existen tumores benignos o malignos y éstos últimos son los que conocemos como cáncer. Que sean malignos no implica necesariamente un peor pronóstico, sino la capacidad de crecer en un órgano y potencialmente viajar a otros órganos formando tumores secundarios llamados metástasis, comúnmente conocidas como ramificaciones.

El Cáncer Colorrectal se origina en el intestino grueso (colon o recto), puede afectar los ganglios cercanos (enfermedad regional) y secundariamente al hígado o los pulmones como sitios más frecuentes (enfermedad sistémica).

Es relevante, porque según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en Chile el cáncer (sumando todos sus tipos) se convirtió en la primera causa de muerte y el cáncer colorrectal es el segundo tipo de cáncer más frecuente a nivel nacional.

¿Cuáles son los principales factores de riesgo?

El riesgo aumenta a partir de los 50 años, especialmente en personas con antecedentes familiares de cáncer colorrectal. Sin embargo, la mayoría de los factores de riesgo están asociados a hábitos que pueden ser modificables como evitar la obesidad, no fumar, reducir el consumo de carnes rojas y alimentos ultra procesados, además de realizar actividad física regular son medidas simples que disminuyen considerablemente el riesgo. Es recomendable practicar ejercicio al menos tres veces por semana y mantener una alimentación rica en frutas, verduras y fibra.

¿Qué porcentaje de sobrevida es esperable?

La sobrevida varía según etapa de diagnóstico: en pacientes detectados a tiempo, con enfermedad localizada supera el 90%. En etapas regionales donde hay compromiso de ganglios, alcanza cerca del 70% y en caso con metástasis, disminuye a un 10 – 20%. Estos números reflejan lo fundamental que es la detección precoz. Aun así, existen pacientes que logran buenos resultados incluso en etapas avanzadas, gracias a los nuevos tratamientos y al trabajo en equipo multidisciplinario.

¿Qué síntomas deben poner en alerta?

Este es uno de los puntos más difíciles. Por una parte, los tumores en sus fases iniciales suelen ser asintomáticos. Comienzan como pequeños pólipos benignos (aglomeraciones de células en la mucosa colorrectal del tamaño de una lenteja) y pueden crecer por largo tiempo y a gran tamaño antes de generar alguna molestia. Por otra parte, cuando las molestias aparecen, éstas son inespecíficas y pueden fácilmente confundirse con otras causas benignas y mucho más frecuentes como son el colon irritable, la enfermedad diverticular del colon, las intolerancias alimentarias y las hemorroides, entre otras. Los síntomas clásicos son dolor abdominal, diarrea, sangrado en las deposiciones y en sus estados más avanzados una baja de peso involuntaria.

¿Cómo se puede prevenir o detectar a tiempo?

Hay dos formas principales de prevenirlo, una es modificando los hábitos y estilos de vida saludables, y la otra es haciendo estudios preventivos en población asintomática. En Chile no existe un programa nacional de pesquisa precoz, pero en países desarrollados existen programas preventivos similares a lo que conocemos con la mamografía para el cáncer mamario. Esos programas se basan en estudiar muestras de deposiciones cada 2 años a partir de los 45-50 años, para buscar sangre microscópica y en caso de ser positivo se complementa con una colonoscopía. La ventaja es que si encontramos pólipos podemos extirparlos en esta fase antes de que progresen a un cáncer y así prevenirlo. Nuestro país cuenta con el test de sangre oculta en deposiciones, el cual se encuentra disponible y cualquier paciente puede solicitarlo como chequeo preventivo. Prontamente esperamos poder contar con un programa de prevención a nivel nacional.

Ahora, todo paciente y especialmente los mayores de 40 años, con sangrado en las deposiciones, anemia no estudiada, constipación o dolor abdominal persistente de inicio reciente, diarrea crónica con o sin mucosidad y todos aquellos con familiares de primer grado con Cáncer Colorrectal debieran consultar en su centro de salud naval más cercano para ser evaluados, ya que probablemente requieran una colonoscopía en caso de no tener una actualizada.

Colonoscopía, herramienta eficaz para detección del Cáncer Colorrectal

La colonoscopía es un examen que se realiza bajo sedación en el cual se introduce una manguera flexible de unos 12mm de diámetro con una cámara de alta resolución a través del ano para examinar el recto y el colon. En caso de encontrar pólipos permite extirparlos y en caso de encontrar tumores permite tomar una muestra de ellos para su biopsia. Es un examen seguro, pero invasivo y para lograr una adecuada visualización del tubo digestivo, requiere una preparación intensa con dieta estricta y laxantes en altas dosis que es probablemente una de los aspectos más incómodos del procedimiento. Sin embargo, es el mejor examen para poder confirmar o descartar esta patología.

En caso de ser diagnosticado con un Cáncer Colorrectal lo esperable es completar el proceso de etapificación para conocer el grado de avance. El estudio incluye la colonoscopía, un escáner de tórax, abdomen y pelvis, además de exámenes de sangre. En los casos de cáncer de recto se incluye además una resonancia magnética de pelvis. Con el estudio completo se presenta el caso en un comité oncológico para decidir el mejor tratamiento que en colon suele ser cirugía y en recto dependiendo de algunos criterios específicos puede ser la cirugía o eventualmente quimio-radioterapia preoperatoria. En los casos que el tratamiento inicial fue quirúrgico, se revisa la biopsia de la pieza operatoria para decidir si requiere quimioterapia postoperatoria.

En los casos de pacientes metastásicos (con enfermedad sistémica) hay nuevos tratamientos que se suman a las alternativas terapéuticas, como son las terapias biológicas y las inmunoterapias. Estos tratamientos han mostrado muy buenos resultados en pacientes seleccionados, pero requieren la presencia de algunas mutaciones específicas, no benefician a todos los pacientes. Cuando son de utilidad están disponibles también dentro de nuestro sistema de salud naval.

Mensaje

El Hospital Naval cuenta con un equipo integral para el manejo del Cáncer Colorrectal, conformado por gastroenterólogos, coloproctólogos (cirujanos colorrectales), oncólogos, radioterapeutas, patólogos y radiólogos, por lo tanto, disponemos de profesionales altamente calificados, pero además contamos con equipos de colonoscopía recientemente renovados y de tecnología de alta resolución, lo que nos permite definir el tratamiento más adecuado a los pacientes.

El Cáncer Colorrectal no es una sentencia, es una enfermedad que se puede prevenir y tratar eficazmente si se diagnostica a tiempo. La invitación es a realizar los exámenes preventivos, especialmente después de los 45 años y a mantener hábitos de vida saludables.